Hay rutas que se hacen con las piernas y otras que se hacen con el estómago. Esta de 200 km por Asturias es de las segundas: empiezas buscando curva y acabas buscando dónde te sirven la próxima fabada.
No es una ruta larga, pero es densa. En 200 kilómetros te comes tres climas, dos cordilleras y un puerto que te pone a prueba la primera marcha. Si vienes del Sur o de la Meseta, prepara chaqueta impermeable: en los Picos la lluvia no avisa, te cañea y sigue.
Potes: el nudo de la ruta
Todo empieza (o acaba) en Potes, esa villa de calles estrechas donde confluyen los cuatro valles que suben a los Picos de Europa. Es el punto lógico para cargar gasolina, café y huevos (literal, los de la zona son buenos). Desde Potes aguantas la N-621 hacia el puerto y la cosa se pone seria.
Puerto de San Glorio: la subida que cuenta
El puerto de San Glorio es de esos puertos que se respetan. 1.600 metros de altitud, rampas que no perdonan y vistas que te hacen parar aunque lleves prisa. La carretera es estrecha y con guardarraíl en sitios justos: aquí no se corre, se disfruta. Si vas en primavera, la ladera está verde a matazo limpio.
Riaño: el embalse y el silencio
Bajando hacia Riaño el paisaje cambia. El embalse, el pueblo reconstruido, las montañas recortadas al fondo. Es zona para rodar relajado, tercera y cuarta, dejando que la moto respire. Parada recomendada para comer algo y mirar el agua quietecita antes de volver a la montaña.
Cangas de Onís y Covadonga: el clásico que no falla
Cangas de Onís es la antesala de Covadonga: el desfiladro del río Sella, el puente romano y, subiendo, la carretera de lazos que sube al santuario. Ojo aquí en temporada alta — es zona turística y hay tráfico lento. Pero merece la pena el mirador: hay pocos sitios en España donde la montaña se junte así con la leyenda.
Lo que hay que saber antes de salir
- Chaqueta impermeable obligatoria. En Asturias la lluvia es parte de la ruta, no un contratiempo.
- Combustible en Potes. Arriba de San Glorio no hay nada hasta que bajas.
- Comida: fabada a mediodía, arroz con leche de postre. Turismo motero y gastronomía local van de la mano aquí.
- No tengas prisa. 200 km suenan poco, pero con las paradas y los puertos se te va la mañana entera y parte de la tarde.
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